Residencias - Museo de Pontevedra
Residencias artísticas
El Museo de Pontevedra ha apostado en los últimos años por las residencias como fórmula para apoyar la investigación artística de creadoras y creadores noveles. Frente al modelo tradicional de premio o certamen, la residencia ofrece tiempo, espacio y acompañamiento para desarrollar un proyecto, contrastarlo con otros contextos y compartirlo con distintas comunidades profesionales. Con esta orientación, esta institución recupera el espíritu de las pensiones que la Diputación de Pontevedra concedió de 1864 la 1982 a artistas del país, decisivas en la renovación del arte gallego en diferentes momentos históricos.
Con las residencias, el museo quiere apoyar la creación contemporánea y dar visibilidad a proyectos artísticos nuevos; favorecer la formación y la promoción del arte; e impulsar la investigación, la innovación y la experimentación. También busca contribuir a tejer redes creativas y colaborativas desde la teoría y la práctica, y proyectar internacionalmente la producción artística del territorio.
Esta línea se desarrolla desde la reformulación de Novos Valores, que nació como un certamen de artes plásticas y que en 2025 pasó a ser un programa de residencias artísticas internacionales. En colaboración con la Fundación Walter & Nicole Leblanc de Bruselas y con Matadero Madrid, en cada edición dos personas creadoras, investigadoras o comisarías de la provincia hacen una estancia de cuatro semanas en la capital belga y otra de tres meses en la española. Los proyectos resultantes se presentan en la Bienal de Pontevedra: en la edición de 2025 se mostraron los de Carlos Fer y Andrea Davila Rubio, y dos años más tarde lo harán los de Sol Mussa y Sara Piñeiro, seleccionadas en la convocatoria de 2026.
Esta no es la única iniciativa en este campo. El museo convocó en 2024 una residencia internacional de investigación artística o curatorial en el Instituto Arte Género Naturaleza de la Academia de Arte y Diseño de Basilea, de la que fue beneficiaria Andrea Davila Rubio. Y en el campo de las artes vivas, en 2026 el convento de Santa Clara acogió, en colaboración con el Colectivo RPM, la residencia del bailarín y coreógrafo Fran Martínez, quien desarrolló el proyecto Transfixión, presentado después en la Bienal de Artes Vivas de Pontevedra en julio del mismo año.
Con todas estas iniciativas, el Museo de Pontevedra afianza las residencias como una vía para acompañar a artistas emergentes en un momento clave de su carrera y conectar la creación de la provincia con centros de referencia de fuera. Esta apuesta, que se articula a través de convenios con instituciones de prestigio y convocatorias abiertas, busca, además, que la investigación artística llegue al público y se integre en la vida del museo y en la bienal.